Fomentando el consumo sostenible y una Navidad con conciencia
Llega la Navidad y el gasto y el consumo en algunos casos es simplemente excesivo. Hay detrás un problema de educación en la sobriedad, en la humildad, en recordar que se conmemora el nacimiento de un niño en un humilde portal de Belén en una familia que, desde luego, no estaba sobrada de recursos económicos.
Este debe ser un tiempo de alegría, pero también de consumo sostenible, de solidaridad, de acción social. Y son muchos los centros que participan en Voz Natura que aprovechan las fechas para concienciar a la comunidad educativa y a la sociedad que los rodea precisamente de eso: de que se puede ser feliz sin tirar la casa por la ventana.
Uno de ellos es la escuela infantil municipal Monte Alto, de A Coruña, donde Montse Sancho Castro prepara un montón de actividades, y no es la primera vez que las desarrollan. Y a los alumnos les proponen hacer «adornos no comprados y sí creados en casa de forma sencilla con materiales no plásticos ni contaminantes, respetuosos con el mar y la naturaleza».
La pregunta es dónde los van a colocar. Y la respuesta de Monse Sancho es en el acuario local. «Sí, tenemos la oportunidad de colaborar con los museos científicos coruñeses y vamos a adornar su árbol de Navidad —explica—. Acudimos con las familias llevando esos adornos hechos para la ocasión». Y, sin ocultar que está contenta, añade que «unos villancicos acompañan este acto tan hermoso que disfrutamos, repito, en familia».
Idea original
Y en Monte Alto no se detienen ahí, puesto que, con la intención de aproximar celebraciones y acciones cotidianas a la naturaleza, llevan a cabo una actividad «que celebra cada campanada de fin de año con la plantación de un pequeño árbol, y de esta forma, siempre acompañados por una representación de un gran reloj, vamos narrando el paso de las doce campanadas», en palabras de la docente. En suma, es una acción que relaciona sonidos significativos con un árbol que quedará luego plantado en la huerta de la escuela.
Idea genial y original, desde luego de un centro que también este curso participa en Voz Natura, iniciativa de La Voz de Galicia y la Fundación Santiago Rey Fernández-Latorre, y que cuenta con el apoyo y respaldo de la Xunta, la Diputación de A Coruña, la Fundación Alcoa, El Corte Inglés, la Fundación Ramón Areces e Inditex.
Claro que la cosa no acaba ahí. Pensando más allá, en esa escuela, y mediante la observación y una escucha activa desde los primeros años, pretenden que los alumnos construyan un mapa sonoro de referencia. «Servirá para que aprendan a reconocer, valorar y respetar los sonidos de la naturaleza, así como para comprender sus implicaciones en el entorno escolar y en la vida cotidiana», remata Montse Sancho.
Datos
Voz Natura cuenta, en la actual edición, con 78.000 alumnos y 4.000 educadores de toda Galicia que desarrollan 385 proyectos ambientales multidisciplinares. Desde su puesta en marcha, se han ejecutado unos 7.000 proyectos en las cuatro provincias gallegas.
Los participantes cuentan con el asesoramiento de un comité científico que, al final de la edición, reconoce los mejores trabajos con la concesión del gran premio Galicia, los galardones provinciales y el reconocimiento al mejor proyecto infantil.
A lo largo de sus 29 años de trayectoria, los proyectos de cuidado y recuperación medioambiental realizados han incrementado su nivel de especialización y su capacidad de acción directa sobre el medio.






